Historia
de Los Mochis
La ciudad nace a principios del siglo XX, en 1903 por Albert K. Owen, ingeniero civil norteamericano quien llegó a estas latitudes a hacer estudios para la construcción de vías ferroviarias, al contemplar maravillado la bahía de Ohuira, imagina ahí la ciudad del “futuro”, donde convergían vías ferroviarias y marítimas hacia todo el mundo, hoy el puerto de Topolobampo es esa ciudad que imaginaria Owen. El sueño de Owen es hoy un puerto de altura, con conexiones terrestres, marítimas y aéreas hacía varias partes del mundo y, el sitio que algún día fuera sede de uno de los más poderosos ingenios azucareros es hoy una de las ciudades más prósperas de todo el estado. Después de muchos proyectos por construir la ciudad perfecta, Benjamín F. Johnston, llega hasta Topolobampo atraído por el proyecto de ciudad de Owen; Johnston ve la oportunidad de explotar los recursos como la caña de azúcar y junto con Edward Lycan, quien se había asociado a Zacarías Ochoa, dueño de un trapiche (rudimentario molino de azúcar) llamado "El Águila” , inician la construcción de un ingenio azucarero. Al morir Ochoa, Johnston se apodera del negocio y junto con Lycan fundan: "The Aguila Sugar Refining Company", la que después cambiara a "United Sugar Company".
Para el año de 1901,
Johnston era muy poderoso, tanto, que mandó trazar una moderna ciudad con
calles amplias y rectas, muy al estilo norteamericano, así nace Los Mochis,
aunque es hasta 1903 cuando es reconocida junto con Topolobampo, como
alcaldías. El 20 de abril de 1903 se funda por decreto la alcaldía de Los
Mochis, durante el gobierno estatal de Francisco Cañedo. En 1916 se crea el
municipio de Ahome y desde 1935 la cabecera municipal de este último se ubica
en la ciudad de Los Mochis. En la actualidad es el centro comercial del Valle
del Fuerte y su radio de influencia comprende desde la parte sur del estado
vecino de Sonora hasta los municipios sinaloenses de El Fuerte, Choix, Guasave
y Sinaloa de Leyva.
El desarrollo económico
de la ciudad se inició con la industria azucarera; sin embargo, en las últimas
décadas su progreso descansa sobre la agricultura altamente tecnificada que se
practica en toda la región noroeste de México. El 20 de abril de 1903, se funda
por decreto la alcaldía de Los Mochis, durante el gobierno estatal del General
Francisco Cañedo. El 1 de junio del mismo año, entró en vigor, y el poblado de
El Plat, pasó legalmente a llamarse Los Mochis.
El 20 de diciembre de
1916, municipio de Ahome fue creado por Decreto de la Legislatura Local,
segregado del municipio de El Fuerte,24 y fue designada como cabecera
municipal la Villa de Ahome.25 Pero fue hasta el 5 de enero de 1917, que se
instaló el nuevo ayuntamiento que presidió Ramón C. López, quien había sido
designado por el gobernador del estado.25 En 1918 Florencio A. Valdés, fue el
primer presidente municipal electo
El Ayuntamiento de
Ahome precedido por Modesto G. Castro resolvió hacer el traslado de la cabecera
municipal a Los Mochis, justificándose en que esta población había crecido
tanto que superaba con mucho a la de Villa de Ahome, además se habían instalado
ahí varias dependencias federales y estatales debido al incremento de los
negocios agrícolas y comerciales que se desarrollaban alrededor de esta
ciudad.16 El Ayuntamiento de Ahome, en una decisión con fecha 1 de abril de
1935, permitía el cambio a la cabecera, y la Legislatura del Estado lo sancionó
mediante otro decreto que expidió el 10 de mayo del mismo año, el cual fue
publicado en el Periódico Oficial del Estado el día 30 del mismo mes. El
traslado se llevó a cabo enseguida sin mayores problemas y las oficinas se
instalaron en la casa propiedad de Francisco Beltrán, ubicado en la esquina de
las calles Miguel Hidalgo e Ignacio Zaragoza junto al local que ocupaba la
antigua sindicatura, en el Centro de Los Mochis.
“Los Mochos”.
Un rancho en las
cercanías llamado así porque al fundador de esa familia le faltaba un brazo. Y
los colonos que habían quedado de la colonia socialista de Owen y habitaban la
zona, degenerando el vocablo, por su extranjerismo, pronunciaban “Los Mouchis”,
hasta que finalmente quedó: Los Mochis Los Mochis Sinaloa estaba llamada a ser
la progresista y bella ciudad en que hoy se ha convertido. Estando entre las
primeras de gran calidad de vida y de las más progresistas en la República
Mexicana. Atrás han quedado para siempre , las calles lodosas en temporada de
lluvias y de grandes tolvaneras en el invierno. Nunca más las ”lluvias negras”
del tizne proveniente de las chimeneas y la quema de caña de los campos
aledaños. El pesado rechinar de los carretones en donde se hacían acarreos
desde el lugar del corte hasta los molinos de la fábrica. Nunca más las
posteriores bateas tiradas por camiones y tractores levantando grandes
tolvaneras. Y correteadas por los chiquillos de colonias y ejidos para
”robarles” la dulce y jugosa caña de azúcar que se les derramaba por todos los
costados propinando golosina para los pobres. Finalmente la factoría que
pataleó agónica en las últimas zafras, ha dejado de existir. Irónicamente Los
Mochis Sinaloa, la ciudad que parió jubilosa a principios del anterior siglo,
terminó por ahogarla y los cambios del progreso aniquilarla. Mas , como el Ave
Fénix, de esas negras cenizas fabriqueñas ha brotado una hermosa creación!. Se
ha abierto un extraordinario parte aguas entre la nostalgia y la tradición. La
comunidad de viviendas de madera, chozas de techo de tierra, de dos semáforos
por la calle principal que eran objeto de la admiración de los lugareños de
aquel tiempo, ha tenido la extraordinaria metamorfosis del gusano de seda y ha
brotado como mariposa que aletea vistosa en el verdor del Valle. Hoy, Los
Mochis Sinaloa, abre sus brazos a los hermanos de México y del mundo que llegan
por aire, mar y tierra. Hoy se viste de gala para decirle ¡ a todos! Que es una
ciudad digna y bella con todas las comodidades y servicios.
¡Vengan! Les dice
orgullosa y ufana.
¡Vengan ¡Sean todos
¡muy bienvenidos!
Mientras, los que aquí
estamos, desde lo más profundo de nuestro corazón, con el más sentido de
nuestros respetos…y el más íntimo agradecimiento le decimos ¡Salve a Los
Mochis!….
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Ser respetuoso a la hora de comentar